Orígenes

La familia Pujia es originaria del municipio de Filadelfia, Provincia de Catanzaro, (Vibo Valentia), en la zona sur de Calabria (Italia). Giuseppe Pujia (6/3/1876), joven de 26 años con oficio de carpintero, llega a la Argentina un martes 13 de Mayo de 1902 (Barco “Sirio”), cuyo origen era el puerto de Génova.

Se instala en la ciudad de Rojas, (Bs. As.), y se casa un viernes 9 de Agosto de 1902 con su mujer de origen italiano, Ana Sganga. Allí abre su taller de carpintería y ebanistería. Luis, el hijo mayor de la familia (1/6/1903), además de conocer las técnicas del trabajo de la madera en la construcción de muebles, se interesa por la fotografía, por conocer el oficio, sus técnicas de registro y revelado.

Ana Sganga y Giussepe Pujia

"Carpintería Pujia" Giussepe;Luis; Vicente; José y Victorio

Falegname

"Falegname" (carpintero) indicaba el pasaporte de Giuseppe Pujia al ingresar como inmigrante a la Argentina del 1902. Los Pujia eran una familia de carpinteros en la ciudad de Rojas, entre sus trabajos de mobiliarios, cofres, y hasta la construcción de un puente en madera, Luis Pujia (hijo de Giuseppe) se encuentra con el universo de las cámaras fotográficas construídas en madera, materia prima que conoce en profundidad por su labor como carpintero.

 

Luis logra aventurarse en ese misterioso universo de la fotografía, accediendo a lo más profundo de esas cámaras oscuras, logrando conocer la magia que sucedía en su interior... 

Luis pujia

De forma autodidacta, Luis logra aprender los procesos de registro y revelado fotográfico, a través de la lectura de libros como La Pratique en Photographie (1898), Manual práctico y Recetario Fotográfico (1923) y el constante diálogo junto a colegas del oficio. En los años veinte del siglo pasado, Luis abre su comercio de fotografía La Rosarina, de venta de suministros y materiales para fotógrafos y aficionados, ubicado en calle Bartolomé Mitre 491, de la ciudad de Rojas (Bs. As.).

 

Luis, comparte el oficio de fotógrafo a su hermano menor José (8/8/1915), quien transmite la técnica a Victorio (7/8/1920), el hermano menor de los Pujia. Juntos comenzaron a desarrollar su vida como fotógrafos. El 6 de marzo de 1931, Luis muere en Rojas, a causa de un accidente.

Luis, primer fotógrafo de la familia Pujia "Fotografía La Rosarina"

Catalina junto a Joseé Pujia, frente a su comercio de fotografía "Foto Rose"

Foto Rose

Por problemas de salud debido a la tuberculosis de aquella época, se traslada a una zona serrana, instalándose en la ciudad de Alta Gracia, Córdoba en el año 1936 . Allí iniciaron su emprendimiento comercial y familiar llamado “Foto Rose”, brindando servicio de fotografía y venta de materiales afines, junto a sus dos hermanas Rosa (17/03/1905) y Catalina (17/12/1909), quienes se encargaban de la atención comercial, y tareas de retoque e iluminación en fotografías blanco y negro.

 

Sus tres locales comerciales, siempre estuvieron ubicados en la Avenida Belgrano, siendo la arteria principal de la ciudad, estando instalados a pocos metros de la Estancia Jesuítica Museo del Virrey Liniers. Su primer local comercial estuvo ubicado en Av. Belgrano 83 “Foto Rose”, el segundo local en Av. Belgrano 251 “Foto Rose”, y con el paso del tiempo la sociedad familiar decide disolverse.

 

Victorio abre su comercio de fotografía “Foto Pujia”, ubicado en Av. Belgrano 141, en compañía de Nora, su mujer. El mismo  estuvo abierto hasta el año 1993, cinco años después del cierre definitivo de “Foto Rose”, local comercial gestionado por José junto Elisa, su mujer, el cual estuvo activo hasta el año 1988.

Victorio Pujia

Hermano menor de la familia Pujia, logró relacionarse por su personalidad artística y documentar el paso de diferentes artistas de la ciudad de Alta Gracia. Además de dedicarse a la fotografía profesional, Victorio fué un gran artista, participando en exposiciones fotográficas locales y dedicándose informalmente como ilustrador, realizando destacados retratos realistas.

Como fotógrafos profesionales y destacados comerciantes de la ciudad, ofrecían todo tipo de servicio. Realizando registros fotográficos para eventos sociales como bautizos, comuniones, fiestas de quince, casamientos, cumpleaños, actos políticos, egresos académicos, fiestas sociales, entre todo tipo de requerimiento fotográfico, como hasta del de fotografiar los procedimientos quirúrgicos complejos que se ejecutaban en el Hospital Regional de Alta Gracia.

Retrato de Victorio Pujia en el estudio de iluminación de "Foto Pujia"

José Pujia admirando la cámara Voightlander.-

José Pujia

Desde la realización del registro fotográfico, el proceso de revelado, distintas variantes de ampliación y soporte, retoque directo en negativos, coloreado de  fotografías blanco y negro, hasta el enmarcado final con paspartú.

 

José Pujia realizaba la minuciosa labor artesanal del proceso de revelado en laboratorio, efectuando los procedimientos químicos y foto-químicos que conducían a la obtención de las fotografías. Dentro del universo analógico, vivenciaba diariamente esa íntima conexión entre el instante de presionar el botón de disparo de sus cámaras, y la incertidumbre de encontrarse con el resultado esperado. Inmersos en la rojiza penumbra del revelado fotográfico, dando lugar al azar y su constante encuentro entre la prueba y el error, conjugación que en aquellos tiempos era parte de los procesos de registro y revelado fotográfico.

Catalina Pujia

Catalina Pujia, siempre atenta a su actividad de Iluminadora o colorista, se encargaba de darle realismo a las fotografías en blanco y negro, tarea que se realizó hasta mediados del siglo veinte, cuando Kodak introdujo la película a color Kodachrome.

 

Realizaba este trabajo a mano, fotografía por fotografía en su mesa de trabajo, ubicada en el salón principal del comercio.

Sus herramientas estaban integradas por una cubeta con pigmentos; cartillas de colores de Eastman Kodak; frascos de acuarelas; aceites; crayones; y aplicaba con pinceles e hisopos de algodón sobre la superficie del papel impreso. Daba color con pigmentos (naturales o sintéticos), un aglutinante (goma tradicionalmente árabe), aditivos para mejorar la plasticidad (como la glicerina) y un disolvente para diluir la pintura (es decir, agua) que se evaporaba cuando la pintura se secaba.

Catalina Pujia realizando la iluminación de las fotografías.

Sebastián realizando la digitalización de placas de vidrio de gran formato en la Fototeca Museo Pujia.

S. Sancho Pujia

Actualmente el Lic. Sebastián Sancho Pujia, es director de la Fototeca Museo Pujia, siendo el primer archivo y conservación fotográfica de la ciudad de Alta Gracia. Un espacio que conserva tan valioso legado de colecciones y fondos fotográficos, junto a nuevas donaciones que se archivan en el espacio, recuperando imágenes que son parte de la memoria colectiva de la ciudad. Archivo conformado por donaciones de quienes han confiado la familia Pujia, de fotógrafos como Atilio Rinaldi, Rodrigo Fierro, Aldo Chavero, como así también donaciones de familias tradicionales de la ciudad.